Año V Número 17 - 18 de julio de 2007
Rogue States: Acerca de un concepto interesante y su aplicación a América Latina
Los rogue states son quizá nuevos como un término de política internacional,
pero no son novedosos per se. Han existido a lo largo de toda la historia,
generalmente con las mismas características: El sistema de gobierno es
dictatorial y se caracterizan por tender más hacia el totalitarismo que hacia el
autoritarismo; su retórica y política exterior son fervientemente
antiestadounidenses; a diferencia de otras dictaduras, están obsesionados con la
política internacional; son constantes practicantes del melodrama y usuarios
expertos de la propaganda. A principios del siglo pasado, el rogue state por
excelencia era el Imperio Alemán, el Segundo Reich.
La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto necesario para eliminar los
regímenes totalitarios de Alemania e Italia, pero quizá sea el de Japón el que
se parecía más a un rogue state. Durante la Guerra Fría hubo numerosos rogue
states, lo cual nos trae a América Latina, donde el régimen comunista de Cuba
tuvo una fase claramente de rogue state. El mundo de hoy comparte una
característica con el de 1914: es muy favorable a la aparición de rogue states.
El más poderoso de ellos es Rusia. Otro régimen del mundo de hoy que constituye
un rogue state es la Corea Comunista y un tercero es Irán, el más peligroso.
América Latina tiene su propio rogue state con el cual lidiar, y no podría
estar en peor situación para hacerlo: la Venezuela de Hugo Chávez.
Los rogue states son quizá nuevos como un término de política internacional, pero no son novedosos per se. Han existido a lo largo de toda la historia, generalmente con las mismas características: El sistema de gobierno es dictatorial y se caracterizan por tender más hacia el totalitarismo que hacia el autoritarismo; su retórica y política exterior son fervientemente antiestadounidenses; a diferencia de otras dictaduras, están obsesionados con la política internacional; son constantes practicantes del melodrama y usuarios expertos de la propaganda. A principios del siglo pasado, el rogue state por excelencia era el Imperio Alemán, el Segundo Reich.
La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto necesario para eliminar los regímenes totalitarios de Alemania e Italia, pero quizá sea el de Japón el que se parecía más a un rogue state. Durante la Guerra Fría hubo numerosos rogue states, lo cual nos trae a América Latina, donde el régimen comunista de Cuba tuvo una fase claramente de rogue state. El mundo de hoy comparte una característica con el de 1914: es muy favorable a la aparición de rogue states. El más poderoso de ellos es Rusia. Otro régimen del mundo de hoy que constituye un rogue state es la Corea Comunista y un tercero es Irán, el más peligroso.
América Latina tiene su propio rogue state con el cual lidiar, y no podría estar en peor situación para hacerlo: la Venezuela de Hugo Chávez.
