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04.10.03

LAS RELACIONES FUTURAS DE AMÉRICA LATINA
CON EL BANCO MUNDIAL Y EL FMI

Tanto el Banco como el Fondo han estado dispensando créditos y consejos para la región por aproximadamente 50 años y no se puede decir que han promovido exitosamente el crecimiento sostenible o reformas económicas.
Por Ian Vásquez

América Latina no debería esperar mucho de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Dubai. Tanto el Banco como el Fondo han estado dispensando créditos y consejos para la región por aproximadamente 50 años y no se puede decir que han promovido exitosamente el crecimiento sostenible o reformas económicas.
El desdichado colapso de las negociaciones de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio en Cancún hace dos semanas podría estimular a las agencias multilaterales de préstamos y a sus clientes latinoamericanos a intensificar las relaciones de ayuda externa, pero eso sería un gran error.
Los líderes regionales deberían tomar nota de que se ha formado un consenso general alrededor de los siguientes puntos:

  • No hay una correlación entre la ayuda y el crecimiento.
  • La ayuda dirigida a países con políticas erróneas no sirve y contribuye al endeudamiento.
  • La ayuda condicionada a reformas de mercado ha sido un fracaso.
  • Los países que han adoptado políticas de mercado lo han hecho debido a factores que no están relacionados a la ayuda, tales como crisis económicas, el cual es el caso en América Latina.

Tampoco los préstamos del FMI, con su famosa condicionalidad, han funcionado. En la práctica, el crédito del Fondo ha sido de largo plazo. Al menos 18 países de la región han dependido de la ayuda del FMI por 20 ó más años. Aunque las intervenciones del Banco y el Fondo minan al mercado y retrasan las reformas económicas, no debiéramos esperar que el historial de ninguna agencia cambie en el futuro cercano.
El FMI, por ejemplo, aprobó recientemente un nuevo préstamo para Argentina luego de que el país declarara una moratoria de pagos sobre la deuda del Fondo, a pesar de que no hay ningún progreso de política económica visible. El Banco está haciendo afirmaciones dudosas de que ha aprendido del fracaso de los programas de ayuda externa en el pasado y está haciendo un llamado por duplicar los flujos de ayuda externa.
En los siguientes años, las economías relativamente exitosas de Chile, El Salvador y México continuarán distinguiéndose de las Venezuelas y Argentinas de la región. Los desempeños divergentes deberían dejar aún más claro que la región necesita libertad económica en lugar de ayuda externa.

Ian Vásquez es director del Proyecto sobre la Libertad Económica Global del Cato Institute y editor de Global Fortune: The Stumble and Rise of World Capitalism (2000).

Este artículo se basa en las respuestas del autor al boletín Latin America Advisor, publicado el 29 de septiembre de 2003.

Traducido por Juan Carlos Hidalgo para el Cato Institute.