21.11.09Mujica ante el empresariado uruguayo: Falta de sintonía fina
Dejó que su compañero de fórmula, Danilo Astori, expusiera sobre economía y él se reservó temas políticos. Pero también fue desordenado, pasó mensajes que quedaron diluidos en un discurso que volvió a caer en reflexiones más esperadas de un ensayo filosófico que de una presentación política ante empresarios.Por Nelson Fernández Salvidio
Un público de ejecutivos que están en la toma de decisiones de inversión y de contratación de mano de obra escuchó el 17 y 18 de noviembre, respectivamente, las propuestas de los candidatos presidenciales uruguayos que se enfrentarán en las urnas dentro de una semana. Y no hubo muchos elementos de entusiasmo.
José Mujica habló en el almuerzo de ADM, lo que le permitió una “revancha” de su presentación anterior, que había sido desaprovechada como opción para generar confianza en un grupo no muy afín al Pepe y su entorno. Antes de la elección de octubre había incurrido en su enfoque antropológico para explicar determinados comportamientos humanos, cuando los empresarios querían oír sobre sus planes económicos.
Ahora dejó que su compañero de fórmula, Danilo Astori, expusiera sobre economía y él se reservó temas políticos. Pero también fue desordenado, pasó mensajes que quedaron diluidos en un discurso que volvió a caer en reflexiones más esperadas de un ensayo filosófico que de una presentación política ante empresarios. Mujica dio una “explicación psicológica de la burocracia” para referirse a lo difícil que es la reforma del Estado, y al comienzo se despachó con una expresión llamativa: “500 años no es nada en la vida del universo”.
No se le vio cómodo ante los empresarios. Apeló a ciertos recursos irónicos que sabe que le rinden, pero ahí con relativo éxito; y perdió la gracia de sus discursos ante público afín o su encanto personal en las conversaciones mano a mano.
“¿Por qué habla enojado?”, preguntó un ejecutivo a otros comensales. No es que estuviera enojado, pero lucía tenso.
El impacto de sus declaraciones incluidas en el libro Pepe Coloquios lo dejó más sujeto a condicionamientos de su entorno político. Mujica se sintió muy mal en aquella situación, por el shock de sus dichos y el rezongo del presidente Tabaré Vázquez.
En ese marco de extremos cuidados en declaraciones, desde una mesa frenteamplista en el almuerzo de ADM surgió el “¡No contestes eso, Pepe!”. Fue cuando el periodista Fernando Vilar le leyó una pregunta del público sobre las declaraciones de su esposa, la senadora Lucía Topolansky (eran muchas preguntas iguales).
En nota con la agencia EFE, esta dirigente del MLN-T había sido consultada sobre la posibilidad de renegar del uso de las armas en acciones políticas y su respuesta, con un contexto explicitado y amplio, había quedado resumida en la siguiente frase: “En política nunca se puede decir nunca”.
El reclamo de que no contestara fue desubicado. El candidato debe dar una respuesta. Y Mujica arrancó mal cuando expresó que sobre eso había que preguntarle a Lucía. Pero se dio cuenta de que se reclamaba su palabra, retomó la idea y dio su versión. Para los empresarios no fue muy convincente, no por temor al retorno de otros tiempos, sino por valoración sobre convicciones cívicas.
José Mujica pasó el micrófono a Danilo Astori para la exposición sobre economía.
Los tres pilares de Astori
Danilo Astori dijo en ADM que la gestión del gobierno se había basado en “tres pilares fundamentales”, y citó “el combate a flancos débiles”, las “reformas estructurales” y los “estímulos a la inversión”. Y destacó que esto último se hizo “como nunca se había hecho antes en el Uruguay”.
Sobre el primer capítulo, flancos débiles, destacó tres casos. En primer lugar, dijo que se atacó la “situación fiscal” y se logró “una estabilidad sana”. En segundo término habló sobre “la vulnerabilidad financiera” y destacó que se había hecho un manejo profesional en materia de moneda y plazos. Y en tercer lugar habló sobre el plan de políticas sociales, subrayando que comenzó con un Plan de Emergencia y siguió con un Plan de Equidad.
Respecto al segundo capítulo, reformas, puso como ejemplos el del régimen tributario y destacó que se logró una mayor justicia, porque antes se gravaba solo el ingreso por sueldos y jubilaciones pero ahora se computan todos los ingresos y que se llegó a un sistema más eficiente (por tener menos impuestos). Otra reforma destacada fue la creación de una oficina de manejo profesional de deuda pública.
Dijo que eso ha sido exitoso y mencionó los frustrados intentos por achicar el total del endeudamiento. “Quisimos recomprar deuda (pública) pero nadie quería desprenderse de títulos de deuda uruguaya”.
El tercer pilar indicado por Astori fue el de incentivos a la inversión, con la insistencia de que esto no tenía precedentes en la instrumentación de mecanismos de esta naturaleza.
Un público de ejecutivos que están en la toma de decisiones de inversión y de contratación de mano de obra escuchó el 17 y 18 de noviembre, respectivamente, las propuestas de los candidatos presidenciales uruguayos que se enfrentarán en las urnas dentro de una semana. Y no hubo muchos elementos de entusiasmo.
José Mujica habló en el almuerzo de ADM, lo que le permitió una “revancha” de su presentación anterior, que había sido desaprovechada como opción para generar confianza en un grupo no muy afín al Pepe y su entorno. Antes de la elección de octubre había incurrido en su enfoque antropológico para explicar determinados comportamientos humanos, cuando los empresarios querían oír sobre sus planes económicos.
Ahora dejó que su compañero de fórmula, Danilo Astori, expusiera sobre economía y él se reservó temas políticos. Pero también fue desordenado, pasó mensajes que quedaron diluidos en un discurso que volvió a caer en reflexiones más esperadas de un ensayo filosófico que de una presentación política ante empresarios. Mujica dio una “explicación psicológica de la burocracia” para referirse a lo difícil que es la reforma del Estado, y al comienzo se despachó con una expresión llamativa: “500 años no es nada en la vida del universo”.
No se le vio cómodo ante los empresarios. Apeló a ciertos recursos irónicos que sabe que le rinden, pero ahí con relativo éxito; y perdió la gracia de sus discursos ante público afín o su encanto personal en las conversaciones mano a mano.
“¿Por qué habla enojado?”, preguntó un ejecutivo a otros comensales. No es que estuviera enojado, pero lucía tenso.
El impacto de sus declaraciones incluidas en el libro Pepe Coloquios lo dejó más sujeto a condicionamientos de su entorno político. Mujica se sintió muy mal en aquella situación, por el shock de sus dichos y el rezongo del presidente Tabaré Vázquez.
En ese marco de extremos cuidados en declaraciones, desde una mesa frenteamplista en el almuerzo de ADM surgió el “¡No contestes eso, Pepe!”. Fue cuando el periodista Fernando Vilar le leyó una pregunta del público sobre las declaraciones de su esposa, la senadora Lucía Topolansky (eran muchas preguntas iguales).
En nota con la agencia EFE, esta dirigente del MLN-T había sido consultada sobre la posibilidad de renegar del uso de las armas en acciones políticas y su respuesta, con un contexto explicitado y amplio, había quedado resumida en la siguiente frase: “En política nunca se puede decir nunca”.
El reclamo de que no contestara fue desubicado. El candidato debe dar una respuesta. Y Mujica arrancó mal cuando expresó que sobre eso había que preguntarle a Lucía. Pero se dio cuenta de que se reclamaba su palabra, retomó la idea y dio su versión. Para los empresarios no fue muy convincente, no por temor al retorno de otros tiempos, sino por valoración sobre convicciones cívicas.
José Mujica pasó el micrófono a Danilo Astori para la exposición sobre economía.
Los tres pilares de Astori
Danilo Astori dijo en ADM que la gestión del gobierno se había basado en “tres pilares fundamentales”, y citó “el combate a flancos débiles”, las “reformas estructurales” y los “estímulos a la inversión”. Y destacó que esto último se hizo “como nunca se había hecho antes en el Uruguay”.
Sobre el primer capítulo, flancos débiles, destacó tres casos. En primer lugar, dijo que se atacó la “situación fiscal” y se logró “una estabilidad sana”. En segundo término habló sobre “la vulnerabilidad financiera” y destacó que se había hecho un manejo profesional en materia de moneda y plazos. Y en tercer lugar habló sobre el plan de políticas sociales, subrayando que comenzó con un Plan de Emergencia y siguió con un Plan de Equidad.
Respecto al segundo capítulo, reformas, puso como ejemplos el del régimen tributario y destacó que se logró una mayor justicia, porque antes se gravaba solo el ingreso por sueldos y jubilaciones pero ahora se computan todos los ingresos y que se llegó a un sistema más eficiente (por tener menos impuestos). Otra reforma destacada fue la creación de una oficina de manejo profesional de deuda pública.
Dijo que eso ha sido exitoso y mencionó los frustrados intentos por achicar el total del endeudamiento. “Quisimos recomprar deuda (pública) pero nadie quería desprenderse de títulos de deuda uruguaya”.
El tercer pilar indicado por Astori fue el de incentivos a la inversión, con la insistencia de que esto no tenía precedentes en la instrumentación de mecanismos de esta naturaleza.
