04.04.09La crisis global toca a la puerta de Cuba
La economía cubana descansa sobre cuatro pilares fundamentales: la exportación de níquel, el turismo, el cobro de servicios médicos y las remesas familiares; así, en ese orden de importancia. De esos cuatro pilares hay uno sólo que, gracias a la generosidad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, todavía se mantiene produciendo ingresos en bienes o divisas para Cuba. El resto se ha venido abajo.Por Pablo Alfonso
Contrario a lo que había anticipado la dictadura castrista, la crisis económica internacional está tocando a las puertas de Cuba. Lo peor de todo es que, a este mensajero de malas noticias, es imposible impedirle el paso. En un mundo globalizado nadie escapa a las sacudidas que ocurren en cualquier eslabón de esa cadena de interacciones.
Si la política del avestruz, esa de enterrar la cabeza en la arena para no ver los problemas, siempre ha sido inútil; en este caso sus resultados son todavía peores. De nada vale mirar para otro lado y apuntar a los culpables de la crisis. Incluso esos intentos reflexivos del “compañero Fidel” para educar a los cubanos en las causas de la recesión que sacude al mundo, se convierten en una pésima distracción y en el mejor de los casos en una vana retórica que no conduce a ninguna parte. La crisis toca a la puerta con fuerza y hay que prestarle atención.
De momento eso es lo que ha comenzado a hacer el gobierno del general-presidente. De inmediato reducir gastos, ahorrar los centavos que quedan, invertir el capital político acumulado en medio siglo de compromisos con socios y compañeros de viaje, en la búsqueda de acuerdos comerciales y apoyos financieros.
Sin anunciarlo de manera oficial, el gobierno cubano ordenó ya la reducción de un seis por ciento del gasto previsto para el presupuesto de este año; además, aumentan las dificultades para obtener créditos con que abastecer a sus industrias, algunas de las cuales han tenido que cerrar o reducir su producción por falta de materias primas.
Lo dijo, por la televisión cubana, el comentarista económico Ariel Terrero. No fue un anuncio oficial, pero si oficioso.
¿Cómo afecta la crisis económica mundial al régimen cubano? La respuesta no es muy compleja y aunque no soy economista, aquí van algunos datos que pueden servir de referencia.
La economía cubana descansa sobre cuatro pilares fundamentales: la exportación de níquel, el turismo, el cobro de servicios médicos y las remesas familiares; así, en ese orden de importancia. De esos cuatro pilares hay uno sólo que, gracias a la generosidad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, todavía se mantiene produciendo ingresos en bienes o divisas para Cuba. El resto se ha venido abajo.
Hace ya algún tiempo que la exportación de níquel desplazó al turismo como la principal fuente de ingreso de divisas. Pero esa locomotora está descarrilada porque la caída de la producción industrial mundial ha disminuido la demanda de níquel.
La prueba está en los precios del mercado.
En abril del año pasado el níquel se cotizaba a $33,000 dólares por tonelada, pero en el momento en que escribo esta columna su precio no alcanza los $9,000 dólares por tonelada.
El turismo enfrenta un año más que gris. Canadá, Inglaterra, Italia, España y Alemania son los principales emisores de turistas a Cuba en ese orden de importancia. Pero la situación económica en esos países no está como para hacer gastos turísticos.
De acuerdo a economistas del Toronto-Dominion Bank, la recesión económica en Canadá durante 2009 eliminará medio millón de empleos. La tasa de desempleo en ese país llegó al 7,7 por ciento el mes pasado.
En Inglaterra, por primera vez en 12 años, el número desempleados se elevó a más de dos millones de personas, según informes recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por sus siglas en inglés lo que equivale a una tasa del 6,5% de la población económicamente activa.
En Italia la oficina de estadísticas ISTAT reporta un desempleo del 7,1% al tiempo que aumenta el número de medianas y grandes empresas que envían a sus trabajadores a descansar con sueldo reducido bajo el sistema “cassa integrazione”, un fondo conjunto entre los empleadores y el gobierno.
A mediados de febrero, la economía española entró en recesión tras 15 años de crecimiento sostenido. Estadísticas del ministerio de Trabajo de España indican que la cifra total de desempleados es de 3.481.859, su nivel más alto desde 1996, mientras que, el servicio de estudios del grupo BBVA vaticinó que la tasa de paro alcanzará el 17,7% este año y se elevará al 19,7% el próximo.
El número de desempleados en Alemania aumentó en marzo a 3.6 millones, lo que equivale a 8,6 por ciento de la población activa, según datos de la Oficina Federal de Empleo dados a conocer en Nuremberg.
Por último está el tema de las remesas familiares. Un estudio de los economistas cubanos, residentes en la isla, Jorge Mario Sánchez y Juan Triana, titulado “Un panorama actual de la economía cubana, las transformaciones en curso y sus retos perspectivos” y publicado el pasado verano por el Real Instituto Elcano, de Madrid, afirma:
“Los estimados de los flujos de remesas para Cuba varían en dependencia de la fuente y de los métodos y los supuestos aplicados en un rango entre US $700 millones hasta mil millones anuales, de los que casi en totalidad son envíos desde los EEUU”.
¿Hay que decir que la actual situación económica en Estados Unidos afecta sin duda ese flujo de remesas hacia Cuba?
Dentro de este contexto, no hay dudas de que el turismo norteamericano a Cuba, si se levantan las prohibiciones actuales, sería más que bienvenido en la isla. Toda una tabla de salvación.
Fuente: Diario Las Américas
Contrario a lo que había anticipado la dictadura castrista, la crisis económica internacional está tocando a las puertas de Cuba. Lo peor de todo es que, a este mensajero de malas noticias, es imposible impedirle el paso. En un mundo globalizado nadie escapa a las sacudidas que ocurren en cualquier eslabón de esa cadena de interacciones.
Si la política del avestruz, esa de enterrar la cabeza en la arena para no ver los problemas, siempre ha sido inútil; en este caso sus resultados son todavía peores. De nada vale mirar para otro lado y apuntar a los culpables de la crisis. Incluso esos intentos reflexivos del “compañero Fidel” para educar a los cubanos en las causas de la recesión que sacude al mundo, se convierten en una pésima distracción y en el mejor de los casos en una vana retórica que no conduce a ninguna parte. La crisis toca a la puerta con fuerza y hay que prestarle atención.
De momento eso es lo que ha comenzado a hacer el gobierno del general-presidente. De inmediato reducir gastos, ahorrar los centavos que quedan, invertir el capital político acumulado en medio siglo de compromisos con socios y compañeros de viaje, en la búsqueda de acuerdos comerciales y apoyos financieros.
Sin anunciarlo de manera oficial, el gobierno cubano ordenó ya la reducción de un seis por ciento del gasto previsto para el presupuesto de este año; además, aumentan las dificultades para obtener créditos con que abastecer a sus industrias, algunas de las cuales han tenido que cerrar o reducir su producción por falta de materias primas.
Lo dijo, por la televisión cubana, el comentarista económico Ariel Terrero. No fue un anuncio oficial, pero si oficioso.
¿Cómo afecta la crisis económica mundial al régimen cubano? La respuesta no es muy compleja y aunque no soy economista, aquí van algunos datos que pueden servir de referencia.
La economía cubana descansa sobre cuatro pilares fundamentales: la exportación de níquel, el turismo, el cobro de servicios médicos y las remesas familiares; así, en ese orden de importancia. De esos cuatro pilares hay uno sólo que, gracias a la generosidad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, todavía se mantiene produciendo ingresos en bienes o divisas para Cuba. El resto se ha venido abajo.
Hace ya algún tiempo que la exportación de níquel desplazó al turismo como la principal fuente de ingreso de divisas. Pero esa locomotora está descarrilada porque la caída de la producción industrial mundial ha disminuido la demanda de níquel.
La prueba está en los precios del mercado.
En abril del año pasado el níquel se cotizaba a $33,000 dólares por tonelada, pero en el momento en que escribo esta columna su precio no alcanza los $9,000 dólares por tonelada.
El turismo enfrenta un año más que gris. Canadá, Inglaterra, Italia, España y Alemania son los principales emisores de turistas a Cuba en ese orden de importancia. Pero la situación económica en esos países no está como para hacer gastos turísticos.
De acuerdo a economistas del Toronto-Dominion Bank, la recesión económica en Canadá durante 2009 eliminará medio millón de empleos. La tasa de desempleo en ese país llegó al 7,7 por ciento el mes pasado.
En Inglaterra, por primera vez en 12 años, el número desempleados se elevó a más de dos millones de personas, según informes recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, por sus siglas en inglés lo que equivale a una tasa del 6,5% de la población económicamente activa.
En Italia la oficina de estadísticas ISTAT reporta un desempleo del 7,1% al tiempo que aumenta el número de medianas y grandes empresas que envían a sus trabajadores a descansar con sueldo reducido bajo el sistema “cassa integrazione”, un fondo conjunto entre los empleadores y el gobierno.
A mediados de febrero, la economía española entró en recesión tras 15 años de crecimiento sostenido. Estadísticas del ministerio de Trabajo de España indican que la cifra total de desempleados es de 3.481.859, su nivel más alto desde 1996, mientras que, el servicio de estudios del grupo BBVA vaticinó que la tasa de paro alcanzará el 17,7% este año y se elevará al 19,7% el próximo.
El número de desempleados en Alemania aumentó en marzo a 3.6 millones, lo que equivale a 8,6 por ciento de la población activa, según datos de la Oficina Federal de Empleo dados a conocer en Nuremberg.
Por último está el tema de las remesas familiares. Un estudio de los economistas cubanos, residentes en la isla, Jorge Mario Sánchez y Juan Triana, titulado “Un panorama actual de la economía cubana, las transformaciones en curso y sus retos perspectivos” y publicado el pasado verano por el Real Instituto Elcano, de Madrid, afirma:
“Los estimados de los flujos de remesas para Cuba varían en dependencia de la fuente y de los métodos y los supuestos aplicados en un rango entre US $700 millones hasta mil millones anuales, de los que casi en totalidad son envíos desde los EEUU”.
¿Hay que decir que la actual situación económica en Estados Unidos afecta sin duda ese flujo de remesas hacia Cuba?
Dentro de este contexto, no hay dudas de que el turismo norteamericano a Cuba, si se levantan las prohibiciones actuales, sería más que bienvenido en la isla. Toda una tabla de salvación.
Fuente: Diario Las Américas
