13.08.03CON FOX ¿MENOS POBRES?
La titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, dio a conocer cifras, basadas en estadísticas del INEGI, que señalan una disminución de la pobreza extrema en los dos primeros años de gobierno panista del Presidente Vicente Fox; pero más tardó en darlas, cuando voces de la oposición las descalificaron.Por Luis Pazos
La titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, dio a conocer cifras, basadas en estadísticas del INEGI, que señalan una disminución de la pobreza extrema en los dos primeros años de gobierno panista del Presidente Vicente Fox; pero más tardó en darlas, cuando voces de la oposición las descalificaron.
Las declaraciones de la titular de SEDESOL, ponen por primera vez en la historia de México varias cartas sobre la mesa que antes, aunque se conocían no se consideraban, como el impacto de las remesas de trabajadores mexicanos en el extranjero sobre sus familiares en México.
La disminución de la pobreza extrema en un 16%, en los dos primeros años del gobierno panista, tiene varias causas: la despolitización de los programas de asistencia social, la focalización de los destinatarios, la reducción de la corrupción en la distribución de los beneficios y el incremento de las remesas de dólares por los trabajadores mexicanos debido a la estabilidad del peso.
Otra causa de la disminución relativa de la pobreza extrema está a la vista de todos, la baja del índice de inflación, de cerca del 9% en el último año del PRI a menos del 5% en la actualidad. Esa baja en la inflación, debido a un control del déficit y de la expansión monetaria, ha permitido un incremento de los salarios reales. Lo poco que le ingresa a los pobres ya no se convierte en polvo por las altas inflaciones, como sucedía en gobiernos anteriores. El orden macroeconómico permitió avanzar contra la pobreza.
Las cifras dadas a conocer por SEDESOL no son triunfalistas ni presentan un panorama imposible de alcanzar. El avance no significa que se haya resuelto completamente el problema de la miseria, como lo dijo Josefina Vázquez Mota, pero no se vale que por cuestiones electorales se descalifique en automático un avance que, aunque insuficiente para resolver la enorme pobreza heredada, es una muestra de que cuando hay orden macroeconómico, despolitización de las ayudas y más transparencia en el manejo de los programas de gobierno, se puede hacer más y mejor. El avance es producto de una mezcla de estabilidad de precios con un gran esfuerzo por depurar, transparentar y eficientar programas sociales que anteriormente su principal objetivo era conseguir votos y no el reducir las carencias de los más pobres.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, dio a conocer cifras, basadas en estadísticas del INEGI, que señalan una disminución de la pobreza extrema en los dos primeros años de gobierno panista del Presidente Vicente Fox; pero más tardó en darlas, cuando voces de la oposición las descalificaron.
Las declaraciones de la titular de SEDESOL, ponen por primera vez en la historia de México varias cartas sobre la mesa que antes, aunque se conocían no se consideraban, como el impacto de las remesas de trabajadores mexicanos en el extranjero sobre sus familiares en México.
La disminución de la pobreza extrema en un 16%, en los dos primeros años del gobierno panista, tiene varias causas: la despolitización de los programas de asistencia social, la focalización de los destinatarios, la reducción de la corrupción en la distribución de los beneficios y el incremento de las remesas de dólares por los trabajadores mexicanos debido a la estabilidad del peso.
Otra causa de la disminución relativa de la pobreza extrema está a la vista de todos, la baja del índice de inflación, de cerca del 9% en el último año del PRI a menos del 5% en la actualidad. Esa baja en la inflación, debido a un control del déficit y de la expansión monetaria, ha permitido un incremento de los salarios reales. Lo poco que le ingresa a los pobres ya no se convierte en polvo por las altas inflaciones, como sucedía en gobiernos anteriores. El orden macroeconómico permitió avanzar contra la pobreza.
Las cifras dadas a conocer por SEDESOL no son triunfalistas ni presentan un panorama imposible de alcanzar. El avance no significa que se haya resuelto completamente el problema de la miseria, como lo dijo Josefina Vázquez Mota, pero no se vale que por cuestiones electorales se descalifique en automático un avance que, aunque insuficiente para resolver la enorme pobreza heredada, es una muestra de que cuando hay orden macroeconómico, despolitización de las ayudas y más transparencia en el manejo de los programas de gobierno, se puede hacer más y mejor. El avance es producto de una mezcla de estabilidad de precios con un gran esfuerzo por depurar, transparentar y eficientar programas sociales que anteriormente su principal objetivo era conseguir votos y no el reducir las carencias de los más pobres.
