04.07.08Mano dura contra el terrorismo
La lección es clara y contundente: al terrorismo se le combate, no se dialoga ni se hacen concesiones. Hay material abundante para quienes quieran reconstruir la larga historia de negociaciones fracasadas.Por Angel Soto
La tarde del miércoles 2 de julio la televisión y radio interrumpieron sus transmisiones habituales para dar a conocer una noticia que daba la vuelta al mundo: Ingrid Betancourt era liberada tras un operativo realizado por el Ejército colombiano.
Una alegría inmensa se apoderó de todos quienes creen en la democracia y sus libertades. Quizás algunos se sintieron frustrados porque sus intentos por conseguir el mismo objetivo habían fracasado (Chávez), pero incluso éste salió a felicitar la acción. La lección es clara y contundente: al terrorismo se le combate, no se dialoga ni se hacen concesiones. Hay material abundante para quienes quieran reconstruir la larga historia de negociaciones fracasadas.
Alvaro Uribe dio señales claras de su liderazgo, de su convicción y consecuencia en el actuar. La estrategia de "seguridad democrática", que por vía militar enfrenta los casi 50 años de conflicto, está dando resultados. No debe olvidarse el ataque dónde murió Raúl Reyes, la rendición de algunos cabecillas terroristas y la muerte del líder Manuel Marulanda.
¿Están las FARC en retirada? La respuesta es difícil. Ojalá sea así, pero también puede que esté sufriendo la falta de liderazgo producto de los últimos golpes recibidos y que estén en un proceso de reordenamiento que dependerá hoy más bien del financiamiento proveniente del narcotráfico y los secuestros, que de las consignas revolucionarias de antaño.
Lo que sí es claro, es que estamos en presencia de un Estado fuerte, eficiente, que ha permitido recuperar la confianza de sus ciudadanos quienes se sienten protegidos por sus autoridades. Un país que avanza en acciones conjuntas entre el Estado, la empresa privada y la sociedad civil, como lo reflejan las "caravanas de la alegría" que permiten a los colombianos volver a viajar por sus carreteras. Es de esperar que pronto tengamos más noticias de liberación de secuestrados, que se siga con el combate al narcotráfico y que todos estos episodios no sean más que un triste recuerdo de algo que nunca debió suceder.
Fuente: Diario Financiero, 4 de julio de 2008
http://www.df.cl/dfs/tribunalibre.html
La tarde del miércoles 2 de julio la televisión y radio interrumpieron sus transmisiones habituales para dar a conocer una noticia que daba la vuelta al mundo: Ingrid Betancourt era liberada tras un operativo realizado por el Ejército colombiano.
Una alegría inmensa se apoderó de todos quienes creen en la democracia y sus libertades. Quizás algunos se sintieron frustrados porque sus intentos por conseguir el mismo objetivo habían fracasado (Chávez), pero incluso éste salió a felicitar la acción. La lección es clara y contundente: al terrorismo se le combate, no se dialoga ni se hacen concesiones. Hay material abundante para quienes quieran reconstruir la larga historia de negociaciones fracasadas.
Alvaro Uribe dio señales claras de su liderazgo, de su convicción y consecuencia en el actuar. La estrategia de "seguridad democrática", que por vía militar enfrenta los casi 50 años de conflicto, está dando resultados. No debe olvidarse el ataque dónde murió Raúl Reyes, la rendición de algunos cabecillas terroristas y la muerte del líder Manuel Marulanda.
¿Están las FARC en retirada? La respuesta es difícil. Ojalá sea así, pero también puede que esté sufriendo la falta de liderazgo producto de los últimos golpes recibidos y que estén en un proceso de reordenamiento que dependerá hoy más bien del financiamiento proveniente del narcotráfico y los secuestros, que de las consignas revolucionarias de antaño.
Lo que sí es claro, es que estamos en presencia de un Estado fuerte, eficiente, que ha permitido recuperar la confianza de sus ciudadanos quienes se sienten protegidos por sus autoridades. Un país que avanza en acciones conjuntas entre el Estado, la empresa privada y la sociedad civil, como lo reflejan las "caravanas de la alegría" que permiten a los colombianos volver a viajar por sus carreteras. Es de esperar que pronto tengamos más noticias de liberación de secuestrados, que se siga con el combate al narcotráfico y que todos estos episodios no sean más que un triste recuerdo de algo que nunca debió suceder.
Fuente: Diario Financiero, 4 de julio de 2008
http://www.df.cl/dfs/tribunalibre.html
