12.06.07Una peligrosa complicidad
No puede haber dos lecturas ni darse mas de una interpretación sobre el hecho de que nuevamente el Mercosur renuncia y desconoce sus propios estatutos que obligan a sus miembros a un estricto respeto de los derechos humanos. Ya el propio ingreso de Venezuela a la asociación, aun inconcluso y en estado de transitoria irregularidad, se concretó pasando por alto exigencias que tienen que ver con la vigencia de las instituciones democráticas en los países miembros.Por Danilo Arbilla
Resulta alarmante que el Mercosur que reclamó a la Justicia de los Estados Unidos el procesamiento del anticastrista Luis Posadas Carriles, una semana después se haya abstenido de expresarse respecto al cierre de Radio Caracas Television, por entender que se trata de un "asunto interno " de Venezuela.
Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay no llegaron al extremo de Bolivia y Ecuador que ya decididamente pegados a la cola del tren chavista bolivariano apoyaron la medida, pero se lavaron las manos. Para el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti esa actitud de la asociación regional significa hacerse "cómplice" del "colapso de la libertad" que se ha dado en Venezuela.
Ha habido lecturas aún más duras y elocuentes. Hay quienes entienden que calificar de "asuntos internos" el cierre de RCTV y lo que implica como violación de los derechos humanos consagrados universalmente, es igual que haber considerado "asuntos internos" los campos de concentración y de exterminio de la Alemania Nazi y de la Rusia soviética y haber callado y dado vuelta la cara para no meterse indebidamente en las cosas privadas de Adolfo Hitler o de Lenin y José Stalin .
Sobre lo que no puede haber dos lecturas ni darse mas de una interpretación es sobre el hecho de que nuevamente el Mercosur renuncia y desconoce sus propios estatutos que obligan a sus miembros a un estricto respeto de los derechos humanos.
Ya el propio ingreso de Venezuela a la asociación, aun inconcluso y en estado de transitoria irregularidad, se concretó pasando por alto exigencias que tienen que ver con la vigencia de las instituciones democráticas en los países miembros - "Declaración Presidencial de Las Leñas? de junio del 92 y "Protocolo de Ushuaia? de julio del 98- y muy particularmente respecto al compromiso "con la promoción y protección de los derechos humanos en el Mercosur y Estados asociados?, previsto en la "Declaración de Asunción? del 20 de junio del 2005.
Haber hecho la "vista gorda" con el cierre de RCTV, constituye un acto más de la adhesion de los actuales gobiernos sureños al doble discurso y la afirmacion de una tesitura de desafiante desconocimiento de los derechos humanos y particularmente de la libertad de expresion, la libertad de prensa y el derecho a la información de los ciudadanos.
Las explicaciones o justificaciones que ha dado cada gobierno del porqué de su prescindencia, y de por qué y en definitiva y aunque sea por omision han apoyado a Chávez, constituyen una velada amenaza para los ciudadanos de esos países. Son tambien, para estos, un llamado de alerta. Entender, como dicen esos gobernantes que solo se trata de una medida de orden administrativa o reglamentario, es ignorar la esencia y el proposito de la decision chavista, y a la vez es una forma de anunciar que cada uno de ellos puede hacer lo mismo. Esto es, que consideran que es legitimo cerrar un medio de expresion porque es independiente o se opone al gobierno.
El presidente acuatoriano Rafael Correa, en su afan de emular y si es posible superar a su mentor venezolano, ya anunció o amenazó con revisar las concesiones de radio y television y cuestionó la formas en como han sido adjudicadas en el pasado.Tal cual su estilo, hablo de corrupción, de prensa manipuladora y mentirosa en la que, según recomendó a sus ciudadanos, no hay que creer.
Los presidentes mercosureños no son tan brutos , pero en la práctica no han desaprovechado esta oportunidad para advertir y amedrentar a la prensa y los periodistas.
Lo de Chávez es malo, pero da la cara. Quizas sea injusto parangonar a los otros cuatro con él, pero es notorio que también en sus países hay problemas de libertad de prensa y que este "renuncio" a tomar posición frente a semejante atropello, inquieta. Es, como se dijo, una forma de complicidad. Y es una complicidad respecto a un tema muy sensible y muy caro en cuanto a la vigencia de las libertades, lo que hace que sea muy peligrosa.
Fuente: Revista Noticias (Buenos Aires)
Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay no llegaron al extremo de Bolivia y Ecuador que ya decididamente pegados a la cola del tren chavista bolivariano apoyaron la medida, pero se lavaron las manos. Para el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti esa actitud de la asociación regional significa hacerse "cómplice" del "colapso de la libertad" que se ha dado en Venezuela.
Ha habido lecturas aún más duras y elocuentes. Hay quienes entienden que calificar de "asuntos internos" el cierre de RCTV y lo que implica como violación de los derechos humanos consagrados universalmente, es igual que haber considerado "asuntos internos" los campos de concentración y de exterminio de la Alemania Nazi y de la Rusia soviética y haber callado y dado vuelta la cara para no meterse indebidamente en las cosas privadas de Adolfo Hitler o de Lenin y José Stalin .
Sobre lo que no puede haber dos lecturas ni darse mas de una interpretación es sobre el hecho de que nuevamente el Mercosur renuncia y desconoce sus propios estatutos que obligan a sus miembros a un estricto respeto de los derechos humanos.
Ya el propio ingreso de Venezuela a la asociación, aun inconcluso y en estado de transitoria irregularidad, se concretó pasando por alto exigencias que tienen que ver con la vigencia de las instituciones democráticas en los países miembros - "Declaración Presidencial de Las Leñas? de junio del 92 y "Protocolo de Ushuaia? de julio del 98- y muy particularmente respecto al compromiso "con la promoción y protección de los derechos humanos en el Mercosur y Estados asociados?, previsto en la "Declaración de Asunción? del 20 de junio del 2005.
Haber hecho la "vista gorda" con el cierre de RCTV, constituye un acto más de la adhesion de los actuales gobiernos sureños al doble discurso y la afirmacion de una tesitura de desafiante desconocimiento de los derechos humanos y particularmente de la libertad de expresion, la libertad de prensa y el derecho a la información de los ciudadanos.
Las explicaciones o justificaciones que ha dado cada gobierno del porqué de su prescindencia, y de por qué y en definitiva y aunque sea por omision han apoyado a Chávez, constituyen una velada amenaza para los ciudadanos de esos países. Son tambien, para estos, un llamado de alerta. Entender, como dicen esos gobernantes que solo se trata de una medida de orden administrativa o reglamentario, es ignorar la esencia y el proposito de la decision chavista, y a la vez es una forma de anunciar que cada uno de ellos puede hacer lo mismo. Esto es, que consideran que es legitimo cerrar un medio de expresion porque es independiente o se opone al gobierno.
El presidente acuatoriano Rafael Correa, en su afan de emular y si es posible superar a su mentor venezolano, ya anunció o amenazó con revisar las concesiones de radio y television y cuestionó la formas en como han sido adjudicadas en el pasado.Tal cual su estilo, hablo de corrupción, de prensa manipuladora y mentirosa en la que, según recomendó a sus ciudadanos, no hay que creer.
Los presidentes mercosureños no son tan brutos , pero en la práctica no han desaprovechado esta oportunidad para advertir y amedrentar a la prensa y los periodistas.
Lo de Chávez es malo, pero da la cara. Quizas sea injusto parangonar a los otros cuatro con él, pero es notorio que también en sus países hay problemas de libertad de prensa y que este "renuncio" a tomar posición frente a semejante atropello, inquieta. Es, como se dijo, una forma de complicidad. Y es una complicidad respecto a un tema muy sensible y muy caro en cuanto a la vigencia de las libertades, lo que hace que sea muy peligrosa.
Fuente: Revista Noticias (Buenos Aires)
