19.03.07Las visiones polifémicas de Granma sobre la gira de Bush
Por Pablo Alfonso
Si usted considera que el titular de esta columna anticipa algún relato mitológico se equivoca. Confieso que la Mitología no es mi fuerte, pero a veces es un buen recurso cuando necesitamos recurrir a algunas de sus imágenes.
Ese es el caso del Cíclope griego Polifemo –hombre de muchas palabras–, que con su único ojo en medio de la frente, tenía de seguro una visión demasiado parcial de las cosas, antes de que quedara del todo ciego, por la espada de Odiseo.
Esa manera del ver el mundo, como Polifemo, le aplica al órgano oficial del Partido Comunista de Cuba. Si duda de las visiones polifémicas de Granma. basta con revisar cómo cubrió en estos días ese diario la visita latinoamericana del presidente de Estados Unidos, George W.Bush,
Sobrepasando con creces cualquier otro nivel de desinformación anterior, Granma le escamoteó a sus lectores cubanos en la isla los resultados del viaje del presidente de Estados Unidos,a los cinco países de América Latina que visitó: Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.
Las manipulaciones informativas de Granma, comenzaron por encubrir el histórico acuerdo, sobre biocombustibles, firmado entre Bush y el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, en la primera escala del mandatario estadounidense en su gira latinoamericana.
El títular de Granma ese día solo destacó que: "Manifestaciones acompañan a Bush durante su visita a Brasil y Uruguay". Al final de ese mismo reportaje, en el noveno párrafo Granma "informó" del acuerdo de manera tendenciosa. "Ambos mandatarios firmaron un acuerdo para fomentar la producción y exportación a EE.UU. de etanol, así como un memorando de entendimiento en el que expresan su intención de cooperar en la investigación de fuentes alternativas de energía", dijo Granma y nada más.
A los lectores cubanos se les privó de la esencia de ese acuerdo. Del hecho histórico que esta asociación comercial entre Brasil y Estados Unidos, para producir etanol, como combustible alterno al petróleo, tendrá importantes repercusiones en la economía agrícola e industrial de ambos países. Y más allá del mundo. El acuerdo apunta, incluso, a un cambio en la matriz industrial de la industria automovilística estadounidense que en un futuro no lejano comenzará a producir nuevos autos que no necesitarán gasolina como combustible principal.
En ese empeño hay que dedicar cientos de miles de hectáreas a la producción de maíz en Estados Unidos y de caña de azúcar en Brasil, Colombia, Guatemala y México para la caña de azúcar. Lo digo porque no se puede pasar por alto que los países visitados por el presidente Bush, además de los problemas bilaterales que comparten con Estados Unidos, están en la llamada senda del etanol.
Por supuesto que Granma no publicó nada de eso. Su visión fue mucho más estrecha. Los medios cubanos de información, dedicaron sus triunfalistas titulares a las visitas del mandatario venezolano Hugo Chávez, a la Argentina, Bolivia, Nicaragua y Haití y dedicó extenso reportajes a cada uno de las acciones de protestas que se registraron en los países visitados por Bush. Ese es el saldo de la visita de Bush que tienen los cubanos en la isla sobre la visita de Bush.
Vale la pena reiterar que los medios cubanos de prensa le dieron un enfoque muy especial a la gira Latinoamérica de Bush. Una visión polifémica, porque en esencia fue una visita ignorada, al menos en lo que se refiere a acuerdos, negociaciones y propuestas de colaboración con los gobiernos de los países visitados.
Para el diario Granma, y el resto de la tribu informativa castrista, la visita de Bush, sólo tuvo como ángulo noticioso las protestas antinorteamericanas que escenificaron grupos de izquierda en la región. Protestas, a fin de cuentas, poco numerosas si uno se toma el trabajo de comparar el número de participantes con la población residente en cada uno de las ciudades por las que anduvo el presidente Bush.
En honor a la verdad hay que decir también que en ese ángulo noticioso, la prensa castrista no estuvo sola. Muy pocos medios informativos de América Latina y Estados Unidos, han informado con seriedad si la gira presidencial de Bush, fue importante o no, en términos de acuerdos a corto, mediano y largo plazo. La quema de banderas, los disparos al aire y los saqueos, son siempre más llamativos. Producen buenas imágenes televisivas y fotos para ilustrar las primeras planas de la prensa plana.
Entrar en consideraciones sobre acuerdos y compromisos políticos es más complejo, más trabajoso. Yo escuché a un manifestante latinoamericano declarar con solemne ignorancia, a un renombrado canal noticioso internacional, que el presidente Bush era culpable de la muerte de miles de latinoamericanos (¿!?!). Y a otra enardecida militante insultar al Presidente de Estados Unidos, exigirle que se fuera para su casa, que no era bienvenido a ese país, y acto seguido reclamar que "los gringos" abrieran las puertas para dejar entrar a su país a los quieran venir aquí a trabajar.(¿!/?!) Todo un símbolo de contradicción. Pero así son las consignas. No tienen que ser coherentes ni racionales. Son frases simples para mentes simples.
Fuente: www.cubapordentro.com
Si usted considera que el titular de esta columna anticipa algún relato mitológico se equivoca. Confieso que la Mitología no es mi fuerte, pero a veces es un buen recurso cuando necesitamos recurrir a algunas de sus imágenes.
Ese es el caso del Cíclope griego Polifemo –hombre de muchas palabras–, que con su único ojo en medio de la frente, tenía de seguro una visión demasiado parcial de las cosas, antes de que quedara del todo ciego, por la espada de Odiseo.
Esa manera del ver el mundo, como Polifemo, le aplica al órgano oficial del Partido Comunista de Cuba. Si duda de las visiones polifémicas de Granma. basta con revisar cómo cubrió en estos días ese diario la visita latinoamericana del presidente de Estados Unidos, George W.Bush,
Sobrepasando con creces cualquier otro nivel de desinformación anterior, Granma le escamoteó a sus lectores cubanos en la isla los resultados del viaje del presidente de Estados Unidos,a los cinco países de América Latina que visitó: Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.
Las manipulaciones informativas de Granma, comenzaron por encubrir el histórico acuerdo, sobre biocombustibles, firmado entre Bush y el presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, en la primera escala del mandatario estadounidense en su gira latinoamericana.
El títular de Granma ese día solo destacó que: "Manifestaciones acompañan a Bush durante su visita a Brasil y Uruguay". Al final de ese mismo reportaje, en el noveno párrafo Granma "informó" del acuerdo de manera tendenciosa. "Ambos mandatarios firmaron un acuerdo para fomentar la producción y exportación a EE.UU. de etanol, así como un memorando de entendimiento en el que expresan su intención de cooperar en la investigación de fuentes alternativas de energía", dijo Granma y nada más.
A los lectores cubanos se les privó de la esencia de ese acuerdo. Del hecho histórico que esta asociación comercial entre Brasil y Estados Unidos, para producir etanol, como combustible alterno al petróleo, tendrá importantes repercusiones en la economía agrícola e industrial de ambos países. Y más allá del mundo. El acuerdo apunta, incluso, a un cambio en la matriz industrial de la industria automovilística estadounidense que en un futuro no lejano comenzará a producir nuevos autos que no necesitarán gasolina como combustible principal.
En ese empeño hay que dedicar cientos de miles de hectáreas a la producción de maíz en Estados Unidos y de caña de azúcar en Brasil, Colombia, Guatemala y México para la caña de azúcar. Lo digo porque no se puede pasar por alto que los países visitados por el presidente Bush, además de los problemas bilaterales que comparten con Estados Unidos, están en la llamada senda del etanol.
Por supuesto que Granma no publicó nada de eso. Su visión fue mucho más estrecha. Los medios cubanos de información, dedicaron sus triunfalistas titulares a las visitas del mandatario venezolano Hugo Chávez, a la Argentina, Bolivia, Nicaragua y Haití y dedicó extenso reportajes a cada uno de las acciones de protestas que se registraron en los países visitados por Bush. Ese es el saldo de la visita de Bush que tienen los cubanos en la isla sobre la visita de Bush.
Vale la pena reiterar que los medios cubanos de prensa le dieron un enfoque muy especial a la gira Latinoamérica de Bush. Una visión polifémica, porque en esencia fue una visita ignorada, al menos en lo que se refiere a acuerdos, negociaciones y propuestas de colaboración con los gobiernos de los países visitados.
Para el diario Granma, y el resto de la tribu informativa castrista, la visita de Bush, sólo tuvo como ángulo noticioso las protestas antinorteamericanas que escenificaron grupos de izquierda en la región. Protestas, a fin de cuentas, poco numerosas si uno se toma el trabajo de comparar el número de participantes con la población residente en cada uno de las ciudades por las que anduvo el presidente Bush.
En honor a la verdad hay que decir también que en ese ángulo noticioso, la prensa castrista no estuvo sola. Muy pocos medios informativos de América Latina y Estados Unidos, han informado con seriedad si la gira presidencial de Bush, fue importante o no, en términos de acuerdos a corto, mediano y largo plazo. La quema de banderas, los disparos al aire y los saqueos, son siempre más llamativos. Producen buenas imágenes televisivas y fotos para ilustrar las primeras planas de la prensa plana.
Entrar en consideraciones sobre acuerdos y compromisos políticos es más complejo, más trabajoso. Yo escuché a un manifestante latinoamericano declarar con solemne ignorancia, a un renombrado canal noticioso internacional, que el presidente Bush era culpable de la muerte de miles de latinoamericanos (¿!?!). Y a otra enardecida militante insultar al Presidente de Estados Unidos, exigirle que se fuera para su casa, que no era bienvenido a ese país, y acto seguido reclamar que "los gringos" abrieran las puertas para dejar entrar a su país a los quieran venir aquí a trabajar.(¿!/?!) Todo un símbolo de contradicción. Pero así son las consignas. No tienen que ser coherentes ni racionales. Son frases simples para mentes simples.
Fuente: www.cubapordentro.com
