06.09.06Los tres escenarios para América latina
Por Andrés Oppenheimer
GUAYAQUIL, Ecuador.- El mapa político latinoamericano podría cambiar
significativamente en los próximos tres meses, tras las elecciones en Ecuador y
en Nicaragua. Podríamos ver una expansión del bloque de países populistas
radicales, encabezado por Venezuela, o bien una nueva masa crítica de
democracias de libre mercado.
Consideren estos tres posibles escenarios:
* Primer escenario: después de una serie de reveses electorales en México,
Perú, Colombia y Costa Rica, los candidatos de izquierda ganan las elecciones
ecuatorianas del 15 de octubre y las elecciones nicaragüenses del 5 de
noviembre. El recientemente firmado Tratado de Comercio de los Pueblos de
Venezuela, Cuba y Bolivia se fortalece con la incorporación de dos nuevos países
estratégicamente ubicados.
El bloque de cinco países se convierte en una fuerza política importante en
la región, ya que cuenta con enormes recursos gracias a los petrodólares del
presidente venezolano Hugo Chávez y con el respaldo diplomático -con diferentes
grados de entusiasmo, claro- de Brasil, la Argentina, Paraguay y Uruguay.
Este escenario es enteramente posible. En Nicaragua, el ex presidente Daniel
Ortega, el ex líder del régimen sandinista respaldado por Cuba en los años
ochenta, está en primer lugar en las encuestas. Una encuesta difundida por la
empresa M&R la semana pasada muestra que Ortega obtendría el 32% de los
votos si la elección se efectuara hoy, seguido por el ex canciller y banquero
Eduardo Montealegre con el 25%, y el disidente sandinista Edmundo Jarquin con el
20 por ciento.
Gracias a un acuerdo de Ortega con el partido derechista del ex presidente
Arnoldo Alemán, Ortega controla el tribunal electoral, que ha redactado las
leyes electorales de tal manera que podría ganar la elección con sólo el 35% del
voto si el candidato que termina en segundo lugar está a más de 5 puntos
porcentuales de distancia.
El partido sandinista de Ortega, cuyos alcaldes recientemente firmaron un
convenio para recibir petróleo subsidiado de Chávez, promete una alianza con
Venezuela y Cuba. En un discurso reciente, Ortega aplaudió la "gloriosa
revolución cubana y la "heroica y solidaria revolución bolivariana en Venezuela.
En Ecuador, varios de los principales candidatos son populistas radicales que
proponen fortalecer los lazos con Venezuela y Cuba. Uno de ellos, el ex ministro
de Economía Rafael Correa, se reunió recientemente con Chávez en Venezuela.
Si Chávez logra que sus aliados ganen en Ecuador y en Nicaragua, y además
obtiene el asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el voto
secreto de la Asamblea General de la ONU en octubre, el comandante venezolano se
sentirá, con cierta razón, más poderoso que nunca.
*Segundo escenario: los candidatos chavistas pierden en Ecuador y en
Nicaragua. Simultáneamente, Chávez queda debilitado internamente en Venezuela,
al no obtener los 10 millones de votos que prometió ganar en las elecciones
venezolanas del 1o de diciembre. El bloque de Venezuela, Cuba y Bolivia se
desinfla por el aumento de la conflictividad en Venezuela, el desastre
político-económico en Bolivia, y crecientes dudas sobre el futuro del régimen
cubano.
Al mismo tiempo, el protagonismo de Chávez en la región comienza a ser
socavado por la decisión de Brasil de recuperar su liderazgo en América latina.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva trata de restablecer el
liderazgo de Brasil, una vez reelegido.
Con nuevos gobiernos que apoyan el libre comercio en México, Perú y Colombia,
la mayoría de los países centroamericanos con acuerdos de libre comercio con
Estados Unidos, y Uruguay encaminado en esa dirección, el péndulo político
regional se mueve en dirección opuesta al proyecto bolivariano de Chávez.
*Tercer escenario: una combinación de los dos escenarios previos. Un
candidato populista radical gana, ya sea en Ecuador o en Nicaragua. El bloque
contrario al libre comercio crece con un nuevo país, pero el grupo de países a
favor del libre comercio también se fortalece con la entrada de nuevos gobiernos
en países como México, Perú y Costa Rica.
Mi opinión: no me sorprendería que se dé el tercer escenario. La ola de
gobiernos populistas radicales alentada por los petrodólares venezolanos ha
perdido fuerza desde principios del año, pero no está muerta.
Posdata: el desinterés del presidente George W. Bush por América latina quedó
en evidencia con su reciente decisión de no invertir capital político en lograr
que el Congreso norteamericano apruebe el Tratado de Libre Comercio con Perú, y
extienda las preferencias comerciales de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia que
expiran el 1o de enero. Uno podría entender que Bush no quiera seguir ayudando a
Bolivia, cuyo presidente lo insulta casi a diario. Pero, ¿Perú? ¿Y Colombia?
Lamentable.
Fuente: Diario La Nación
http://www.lanacion.com.ar/837865
GUAYAQUIL, Ecuador.- El mapa político latinoamericano podría cambiar significativamente en los próximos tres meses, tras las elecciones en Ecuador y en Nicaragua. Podríamos ver una expansión del bloque de países populistas radicales, encabezado por Venezuela, o bien una nueva masa crítica de democracias de libre mercado.
Consideren estos tres posibles escenarios:
* Primer escenario: después de una serie de reveses electorales en México, Perú, Colombia y Costa Rica, los candidatos de izquierda ganan las elecciones ecuatorianas del 15 de octubre y las elecciones nicaragüenses del 5 de noviembre. El recientemente firmado Tratado de Comercio de los Pueblos de Venezuela, Cuba y Bolivia se fortalece con la incorporación de dos nuevos países estratégicamente ubicados.
El bloque de cinco países se convierte en una fuerza política importante en la región, ya que cuenta con enormes recursos gracias a los petrodólares del presidente venezolano Hugo Chávez y con el respaldo diplomático -con diferentes grados de entusiasmo, claro- de Brasil, la Argentina, Paraguay y Uruguay.
Este escenario es enteramente posible. En Nicaragua, el ex presidente Daniel Ortega, el ex líder del régimen sandinista respaldado por Cuba en los años ochenta, está en primer lugar en las encuestas. Una encuesta difundida por la empresa M&R la semana pasada muestra que Ortega obtendría el 32% de los votos si la elección se efectuara hoy, seguido por el ex canciller y banquero Eduardo Montealegre con el 25%, y el disidente sandinista Edmundo Jarquin con el 20 por ciento.
Gracias a un acuerdo de Ortega con el partido derechista del ex presidente Arnoldo Alemán, Ortega controla el tribunal electoral, que ha redactado las leyes electorales de tal manera que podría ganar la elección con sólo el 35% del voto si el candidato que termina en segundo lugar está a más de 5 puntos porcentuales de distancia.
El partido sandinista de Ortega, cuyos alcaldes recientemente firmaron un convenio para recibir petróleo subsidiado de Chávez, promete una alianza con Venezuela y Cuba. En un discurso reciente, Ortega aplaudió la "gloriosa revolución cubana y la "heroica y solidaria revolución bolivariana en Venezuela.
En Ecuador, varios de los principales candidatos son populistas radicales que proponen fortalecer los lazos con Venezuela y Cuba. Uno de ellos, el ex ministro de Economía Rafael Correa, se reunió recientemente con Chávez en Venezuela.
Si Chávez logra que sus aliados ganen en Ecuador y en Nicaragua, y además obtiene el asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el voto secreto de la Asamblea General de la ONU en octubre, el comandante venezolano se sentirá, con cierta razón, más poderoso que nunca.
*Segundo escenario: los candidatos chavistas pierden en Ecuador y en Nicaragua. Simultáneamente, Chávez queda debilitado internamente en Venezuela, al no obtener los 10 millones de votos que prometió ganar en las elecciones venezolanas del 1o de diciembre. El bloque de Venezuela, Cuba y Bolivia se desinfla por el aumento de la conflictividad en Venezuela, el desastre político-económico en Bolivia, y crecientes dudas sobre el futuro del régimen cubano.
Al mismo tiempo, el protagonismo de Chávez en la región comienza a ser socavado por la decisión de Brasil de recuperar su liderazgo en América latina. El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva trata de restablecer el liderazgo de Brasil, una vez reelegido.
Con nuevos gobiernos que apoyan el libre comercio en México, Perú y Colombia, la mayoría de los países centroamericanos con acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, y Uruguay encaminado en esa dirección, el péndulo político regional se mueve en dirección opuesta al proyecto bolivariano de Chávez.
*Tercer escenario: una combinación de los dos escenarios previos. Un candidato populista radical gana, ya sea en Ecuador o en Nicaragua. El bloque contrario al libre comercio crece con un nuevo país, pero el grupo de países a favor del libre comercio también se fortalece con la entrada de nuevos gobiernos en países como México, Perú y Costa Rica.
Mi opinión: no me sorprendería que se dé el tercer escenario. La ola de gobiernos populistas radicales alentada por los petrodólares venezolanos ha perdido fuerza desde principios del año, pero no está muerta.
Posdata: el desinterés del presidente George W. Bush por América latina quedó en evidencia con su reciente decisión de no invertir capital político en lograr que el Congreso norteamericano apruebe el Tratado de Libre Comercio con Perú, y extienda las preferencias comerciales de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia que expiran el 1o de enero. Uno podría entender que Bush no quiera seguir ayudando a Bolivia, cuyo presidente lo insulta casi a diario. Pero, ¿Perú? ¿Y Colombia? Lamentable.
Fuente: Diario La Nación
http://www.lanacion.com.ar/837865
