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04.08.06

El final de una era

Por Marifeli Pérez-Stable

Fuente: Infolatam
http://www.infolatam.com/analisis.php?id=1330

A principios de julio corrieron rumores que Fidel Castro había fallecido, pero el día 20 viajó a Argentina. La noche del 31 se dió a conocer el traspaso temporal del poder a Raúl Castro en una proclama escrita por el Comandante. Aparentemente está grave pero estable. Algo se movía desde hace meses. Los medios marcaron los 75 años de Raúl con despliegues sin precedente sobre sus virtudes personales y sus dotes de mando, disciplina y organización.

Poco después, Raúl declaró que el Partido Comunista era el verdadero sucesor de Fidel. Nadie nunca podría reemplazarlo.

La proclama es reveladora de cómo Fidel ha ejercido el poder. Raúl es primer secretario del Partido, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y presidente de Cuba. Cuatro miembros del Buró Político son los impulsores principales de los programas de salud, educación y energía que el Comandante dirigía. Asimismo, los fondos para estos programas –siempre gestionados por Fidel– quedan a cargo de tres individuos. ¡Que nadie nunca más diga que Fidel ya no se metía en todo!

A lo largo de décadas, su carisma le rindió extraordinarios réditos políticos. Algunos aún creen en él pero pocos consideran normal que un hombre haya estado en el poder durante 47 años con su muerte como única salida. El Comandante no quiso acatar lo que le dijera a Lee Lockwood en 1965: “Todos debemos retirarnos relativamente jóvenes”. A Cuba le ha costado muy caro el que Fidel sea –o se crea– irremplazable. También a su legado: la Historia posiblemente no lo absuelva.

Es curiosa la ausencia de la economía en la proclama. A Fidel poco le importan los cubanos de a pie y sus aspiraciones mundanas como los zapatos para los niños, un buen transporte público, la vivienda y el arroz con frijoles y carne de puerco. El humor cubano pregunta, ¿Cuáles son los logros de la revolución? La salud, la educación y el deporte. ¿Los fallos? El desayuno, el almuerzo y la comida. Raúl seguramente tendrá en cuenta el chiste y emprenderá reformas económicas.

No podía faltar mención de Estados Unidos, sobre todo por la reciente publicación del segundo informe sobre la transición en Cuba. Si bien mejorado de tono, aún manifiesta una necesidad compulsiva de pronunciarse sobre todo y, de nuevo, omite referencia alguna a los profesionales en la Isla que de veras conocen los problemas. Me eriza pensar que la administración responsable por Irak pretenda asesorar a una Cuba democrática.

El 31 de julio seguramente marcará un hito en la historia de Cuba. Se acerca el final de una era. La sucesión bien pudiera darle paso a la transición. Debemos prepararnos porque lo inesperado puede pasar y entonces tendremos que concertar alianzas inimaginables hoy. Hay que dialogar y pactar lo posible sin nunca perder el horizonte de esa Cuba democrática. Ojalá que los cubanos –en la Isla y en la Diáspora– sepamos movilizar la inteligencia y la generosidad necesarias para que, por fin, reconciliarnos en la libertad.
 
Fuente: Infolatam, 3 de agosto 2006.