02.09.20Afectado con frecuencia Camajuaní con el abasto de agua potable, a pesar del artículo 76 de la Constitución
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.Por Librado Linares García
Los camajuanenses arrancaron el día 24 sin agua y solamente algunas pequeñas áreas específicas fueron abastecidas con carros pipas, pero con el agravante en la frecuencia del suministro cada 4 días, una verdadera calamidad. Esta redacción visitó sorpresivamente la oficina de Acueducto y Alcantarillado municipal y pudo conocer que existen tres fuentes proveedoras: El Cubano, Corea y Lobatón.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.
Los camajuanenses arrancaron el día 24 sin agua y solamente algunas pequeñas áreas específicas fueron abastecidas con carros pipas, pero con el agravante en la frecuencia del suministro cada 4 días, una verdadera calamidad. Esta redacción visitó sorpresivamente la oficina de Acueducto y Alcantarillado municipal y pudo conocer que existen tres fuentes proveedoras: El Cubano, Corea y Lobatón.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.Los camajuanenses arrancaron el día 24 sin agua y solamente algunas pequeñas áreas específicas fueron abastecidas con carros pipas, pero con el agravante en la frecuencia del suministro cada 4 días, una verdadera calamidad. Esta redacción visitó sorpresivamente la oficina de Acueducto y Alcantarillado municipal y pudo conocer que existen tres fuentes proveedoras: El Cubano, Corea y Lobatón.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.
Los camajuanenses arrancaron el día 24 sin agua y solamente algunas pequeñas áreas específicas fueron abastecidas con carros pipas, pero con el agravante en la frecuencia del suministro cada 4 días, una verdadera calamidad. Esta redacción visitó sorpresivamente la oficina de Acueducto y Alcantarillado municipal y pudo conocer que existen tres fuentes proveedoras: El Cubano, Corea y Lobatón.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.Los camajuanenses arrancaron el día 24 sin agua y solamente algunas pequeñas áreas específicas fueron abastecidas con carros pipas, pero con el agravante en la frecuencia del suministro cada 4 días, una verdadera calamidad. Esta redacción visitó sorpresivamente la oficina de Acueducto y Alcantarillado municipal y pudo conocer que existen tres fuentes proveedoras: El Cubano, Corea y Lobatón.
La primera tiene una capacidad reducidísima y por tanto resuelve muy poco; la segunda, la bomba tiene muchos años de explotación por lo que se dan sistemáticas roturas como la que presentaba y la tercera no disponía de fluido eléctrico. Debemos aclarar que en Camajuaní no se hizo sentir prácticamente la “Tormenta Tropical Laura”, de modo que si algún efecto negativo dejó es más por el mal estado del equipamiento, las líneas de transmisión y distribución, que otra cosa.
Los clientes locales de ese servicio tan esencial para la vida como el acceso al agua, que además esta refrendado en el artículo 76 de la Constitución, padecen de frecuentes cortes del abastecimiento de agua desde hace mucho tiempo, por la falta de inversión, de una pésima infraestructura institucional y el desconcierto presente en todas partes. Claro, pudimos apreciar el deseo de resolver el problema de parte de los funcionarios camajuanenses, pero están maniatados por las limitaciones.
Eso de la descentralización y el nuevo rol que están llamados a desarrollar los municipios es muy cuestionable porque la mentalidad de la clase política está moldeada para mirar cuáles son las señas que les ofrecen desde arriba, no disponen de recursos, una verdadera autonomía, presión de la ciudadanía y muchos menos del electorado.
NOTA: En la vivienda de la redacción terminamos de acopiar el agua a las 2.30 de la madrugada.
