23.06.06Cien dias de Michelle Bachelet
Por Angel Soto
Al cumplirse los primeros 100 días de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, es evidente que ha sufrido un fuerte desgaste. Así lo demuestran dos encuestas de opinión recientemente publicadas, una realizada por el diario El Mercurio y otra por La Tercera. En la primera se concluye que el 60% piensa que se deben cambiar algunos ministros, mientras que el 80,3% cree que las 36 medidas del Ejecutivo sólo se cumplieron en parte o no se desarrollaron. Por su parte, el estudio de La Tercera demuestra que el gobierno además de bajar 11 puntos de respaldo en su gestión, el 74% cree que deben hacerse cambios. Un 55% piensa que Bachelet tiene poca autoridad y un 49% duda de su capacidad para tomar decisiones.
¿Qué nos dicen estas cifras? Sencillamente que el gobierno lo ha hecho muy mal. Escasa autoridad, carencia de liderazgo, falta de capacidad para aprovechar el entorno económico favorable y un largo etc., hacen que para algunos, un gobierno que se esperaba iba a ser muy corto, ya les esté pareciendo demasiado largo.
El conflicto estudiantil ha sido la excusa del gobierno para justificar su incapacidad. A diferencia de lo que cree el Ejecutivo, este descontento no está sólo en los estudiantes secundarios, sino que es parte de un descontento mayor que se está incubando en la gente. Cada lunes los bolsillos de los miles de chilenos “tiemblan” al tener que “llenar” los estanques de combustibles para sus vehículos. Evidente, su precio está entre los más altos del continente debido a la alta carga tributaria que tienen. Al tiempo nos avisan que el plan de renovación del transporte público se posterga en su inicio, así que tampoco hay incentivo para dejar el auto en la casa. ¿Cómo explicar a la ciudadanía estas alzas de los combustibles y las consiguientes alzas en las tarifas en el transporte público? Por cierto, esto traerá una subida general de precios, como ya han anunciado los productores de pan. Mientras tanto, cada día -nos dicen con orgullo que “el país es más rico”, gracias a los altos precios del cobre. ¿Qué hace el gobierno con esos recursos? Es como aquel marido que le dice a su esposa y niños, “hay que apretarse el cinturón porque estamos mal, sigamos usando los zapatos viejos y pasando frío, pero no se preocupen, estamos ahorrando?” ¿Dónde esta el equilibrio?
Rabietas de la Presidenta llamando la atención en público a sus ministros por su incapacidad para prever conflictos y darle solución, pero al mismo tiempo crea una comisión de ¡73 miembros! para enfrentar el problema de la educación.
Seguramente, los expertos en comunicación de La Moneda ya deben estar preparando una campaña para transmitir sus convenientes mensajes, con el evidente gasto millonario que eso conlleva: Spot en televisión, afiches, radio, folletos, pero mientras tanto nos enteramos que las soluciones a los problemas se resuelven diciendo que se van a estudiar, que las promesas se cumplen señalando que serán desarrolladas, y no con medidas que los solucionen en forma concreta. ¿Ese es el estilo Bachelet?
Mientras esto siga, los pobres seguirán esperando, y los burócratas burlándose de ellos, como lo ocurrido con las casas entregadas en medio de la campaña presidencial pasada. La primera lluvia las inundó por completo y mostró que si bien tenían el artefacto de baño no estaban conectadas. Es que pareciera ser que al gobierno le preocupa más obtener la paridad de los géneros por decreto, que acabar con la inmoralidad que significa la pobreza.
Aun es tiempo de enmendar. La grandeza está en reconocer los errores y no en obstinarse con el fracaso. Es de esperar que el gobierno escuche los avisos que le ha dado la población.
Ángel Soto es Profesor de la Universidad de los Andes e Investigador Asociado de CADAL.
Al cumplirse los primeros 100 días de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, es evidente que ha sufrido un fuerte desgaste. Así lo demuestran dos encuestas de opinión recientemente publicadas, una realizada por el diario El Mercurio y otra por La Tercera. En la primera se concluye que el 60% piensa que se deben cambiar algunos ministros, mientras que el 80,3% cree que las 36 medidas del Ejecutivo sólo se cumplieron en parte o no se desarrollaron. Por su parte, el estudio de La Tercera demuestra que el gobierno además de bajar 11 puntos de respaldo en su gestión, el 74% cree que deben hacerse cambios. Un 55% piensa que Bachelet tiene poca autoridad y un 49% duda de su capacidad para tomar decisiones.
¿Qué nos dicen estas cifras? Sencillamente que el gobierno lo ha hecho muy mal. Escasa autoridad, carencia de liderazgo, falta de capacidad para aprovechar el entorno económico favorable y un largo etc., hacen que para algunos, un gobierno que se esperaba iba a ser muy corto, ya les esté pareciendo demasiado largo.
El conflicto estudiantil ha sido la excusa del gobierno para justificar su incapacidad. A diferencia de lo que cree el Ejecutivo, este descontento no está sólo en los estudiantes secundarios, sino que es parte de un descontento mayor que se está incubando en la gente. Cada lunes los bolsillos de los miles de chilenos “tiemblan” al tener que “llenar” los estanques de combustibles para sus vehículos. Evidente, su precio está entre los más altos del continente debido a la alta carga tributaria que tienen. Al tiempo nos avisan que el plan de renovación del transporte público se posterga en su inicio, así que tampoco hay incentivo para dejar el auto en la casa. ¿Cómo explicar a la ciudadanía estas alzas de los combustibles y las consiguientes alzas en las tarifas en el transporte público? Por cierto, esto traerá una subida general de precios, como ya han anunciado los productores de pan. Mientras tanto, cada día -nos dicen con orgullo que “el país es más rico”, gracias a los altos precios del cobre. ¿Qué hace el gobierno con esos recursos? Es como aquel marido que le dice a su esposa y niños, “hay que apretarse el cinturón porque estamos mal, sigamos usando los zapatos viejos y pasando frío, pero no se preocupen, estamos ahorrando?” ¿Dónde esta el equilibrio?
Rabietas de la Presidenta llamando la atención en público a sus ministros por su incapacidad para prever conflictos y darle solución, pero al mismo tiempo crea una comisión de ¡73 miembros! para enfrentar el problema de la educación.
Seguramente, los expertos en comunicación de La Moneda ya deben estar preparando una campaña para transmitir sus convenientes mensajes, con el evidente gasto millonario que eso conlleva: Spot en televisión, afiches, radio, folletos, pero mientras tanto nos enteramos que las soluciones a los problemas se resuelven diciendo que se van a estudiar, que las promesas se cumplen señalando que serán desarrolladas, y no con medidas que los solucionen en forma concreta. ¿Ese es el estilo Bachelet?
Mientras esto siga, los pobres seguirán esperando, y los burócratas burlándose de ellos, como lo ocurrido con las casas entregadas en medio de la campaña presidencial pasada. La primera lluvia las inundó por completo y mostró que si bien tenían el artefacto de baño no estaban conectadas. Es que pareciera ser que al gobierno le preocupa más obtener la paridad de los géneros por decreto, que acabar con la inmoralidad que significa la pobreza.
Aun es tiempo de enmendar. La grandeza está en reconocer los errores y no en obstinarse con el fracaso. Es de esperar que el gobierno escuche los avisos que le ha dado la población.
Ángel Soto es Profesor de la Universidad de los Andes e Investigador Asociado de CADAL.
